Me gusta el mar, siempre me ha gustado, de chico pasaba todos los veranos en la playa.
He sido un aficionado al deporte, maratones, fútbol, NewCom, mountain bike, kayak. Después estudié para Patrón de Altura, trabajé en el mar, luego nos separamos.
Después de muchos años Pedro y Paula me permitieron reencontrarme con él. Primero fue la Antártida, ahí los conocí a los dos, ahí volví al mar.
Cuando comenzaron la Vuelta Vertical había grandes posibilidades de que pasaran por Uruguay, mandé un correo a Paula, era más bien para saber cuándo llegarían a Uruguay, caí en la trampa de pedirle datos de la travesía, tenía dudas. Entonces, lo hablamos con Rosario -mi esposa- me dijo: “hazlo ahora que puedes”, mi hija también, ¿quién soy yo para contradecir a dos mujeres?
Quizás soy grande, pero como dije el deporte ha estado desde siempre en mi vida, por tanto, conozco el desgaste físico y mental de estar en una travesía como esta, para poder disfrutarla a pleno.
Y aquí estoy tres océanos después, con un montón de hitos cumplidos, un montón de historias, un montón de amigos, cerca de Chile, deseando llegar y queriendo que no se termine.
Sé que lo vivido todos estos días, todas estas millas, con este grupo que se formó a bordo lo voy a extrañar el resto de mi vida.
Doy gracias por los compañeros de viaje que me tocaron, doy gracias por toda la gente que conocí que apoyan esto.
Agradecido de la vida.


Un comentario
Qué podemos agregar? Qué es tal cual se presenta, que tenemos unos hijos maravillosos: Miguel Ángel y Eugenia, hijos políticos Yamila e Ignacio, y un nieto que cuando regrese no lo reconocerá, Benicio (6 meses).
Está cumpliendo su sueño «loco», como dicen algunos, pero…es realidad y qué cantidad de anécdotas llenarán la mesa familiar por mucho, mucho tiempo!!!
Buenas últimas olas!!!! En ésta aventura. Quizás alguna más surja, quizás……
Besos, te queremos mucho.