Alegría, Marineros!
Estamos a 13 de septiembre del año de gracia de 2026 —¡cómo pasan los años!— y no es martes.
Os escribo desde la nave, de noche, bajo las auroras boreales y con la pata mala.
Me han puesto una venda. Llevo desde ayer tumbado y me he levantado para cubrir a Paula, para que descanse un poco.
Siento la rodilla mejor, pero es porque no la muevo. Intentaré no moverla mucho durante la guardia, aunque hace un rato hemos tenido que rizar y yo no tengo la capacidad de explicar, de noche y con veinticinco nudos, cómo hacer un rizo en el mástil. Así que he ido yo y, con la colaboración de Concha y Juan Pablo, ha quedado puesto.
Ahora navegamos más suave y a 7 nudos.
Por aquí se nota que la previsión de la meteo no está adaptada a la navegación costera. Hay mucha influencia de las montañas y de los glaciares.
De momento está siendo una navegación muy agradable, con vistas fantásticas de día y de noche.
En unas siete horas llegaremos al fiordo Eternity, que tiene unas 25 millas y promete ser un paraíso lleno de cascadas de agua y hielo.
La idea es después refugiarnos en una población cercana llamada —voy a mirar—… ¡Kangaamiut! ¡Que no veas los nombrecitos de por aquí!.
Allí pasaremos el día 14, refugiados de los vientos del sur, para el día 15 continuar hacia Nuuk.
Qué importante está siendo el manejo de la información meteorológica para poder evitar pasar días muy incómodos y peligrosos.
Esta información está siendo crucial para nuestra vuelta al mundo vertical.
Por aquí estamos muy bien. Se va respirando poco a poco que estamos el final de esta grandísima etapa, que no es poca cosa: hemos pasado del Pacífico al Atlántico por el norte.
Y deciros que, según las autoridades, somos el primer barco con bandera de San Marino que cruza el Paso del Noroeste.
Os paso la posición, que hoy sí estoy cerca del plotter:
66°31,56’ N
54°10,15’ O
Rumbo: 170°
Velocidad: 7 nudos
Viento: 24 nudos de través
Mayor: 3 rizos
Yanque: 3 rizos
Hora UTC: 02:35 h
Temperatura: 5 °C
Temperatura del agua: 8 °C —se nota que la potabilizadora va mejor—
Estado de la tripulación: bueno
Estado de los capitanes: bueno
Estado del barco: feliz
P.D.: Quería compartir con vosotros una reflexión que me preocupa desde hace un tiempo, tengo una sensación de vértigo ante lo que pueda pasar después de terminar la Vuelta Vertical.
Al principio no será difícil: encuentro de navegantes, descansar, poner asuntos al día, ver a la familia… Todo muy bonito.
¿Y después?
Ese es el vértigo.
¿Qué pasará cuando llegue la monotonía?
¿Qué pasará cuando esté todo ordenado y limpio?
Me da vértigo.
Vosotros, ¿qué opináis?
¿Qué se podrá hacer?
¿Qué sueños intentaremos hacer realidad?
¡Alegría, Marineros!
Mi sueño, tu sueño.
¿Qué podemos seguir soñando?

