Alegría marineros !!!
Estamos a 13 de agosto del año de gracia de 2026.
Hoy me siento como si un autobús de los largos me hubiese pasado por encima varias veces…
Ayer fue un día simplemente maravilloso… y algún adjetivo más si hubiese encontrado.
Navegamos durante más de 30 horas entre hielos, cambiando la densidad de ocupación en la mar, desde 2 de 10 hasta 9 de 10.
Navegar por zonas de hielo requiere una concentración constante. Es muy agotador y además va en aumento según te vas internando en las zonas con hielo. Pasas por distintos grados de atención:
* Navegación con piloto, visión genérica y apoyo del radar.
* Navegación a mano, vigilancia visual y radar.
* Navegación a mano con vigía en la cámara de tope de mástil.
* Navegación a mano con vigía en proa, en la cámara y timonel con reflejos y fuerza física.
* Navegación a mano con vigía en proa, pértigas, vigía en cámara, operador de dron para intentar buscar una salida.
* Navegación a mano abriendo camino con pértigas, embestidas al hielo, apartando y partiéndolo.
* Navegación a mano con vigía en la primera cruceta, vigía en proa, vigía en la cámara, pértigas listas, embestidas para abrir paso.
* Navegación ya solo de supervivencia. Hay que saber parar antes de romper más cosas. Decisión de dejar que sea la naturaleza la que haga su trabajo, saber esperar el momento para reanudar la marcha mientras te dejas arrastrar por la corriente junto a toda la masa de hielo.
Todos estos modelos de navegación conllevan un proceso de aprendizaje de prueba-error y, en nuestro caso, es más bien error-prueba.
Por ejemplo, mientras el vigía va dando instrucciones para ir sorteando el hielo, también debe saber interpretar su deriva y buscar la dirección correcta entre la niebla para no llegar a un callejón sin salida y quedar atrapados. También debe saber leer el tipo de hielo y poder elegir cuál se puede empujar o romper y cuál no. También, mirando el horizonte, puedes percibir por el reflejo del hielo dónde hay más hielo y dónde hay menos.
Es realmente bonito, complicado y agotador. Por mi parte lo repetiría una y mil veces, pero con algún día de descanso por medio.
En las últimas 30 o 40 horas hemos experimentado todas estas formas. Fue subiendo la intensidad hasta que nos quedamos bloqueados, sin poder movernos apenas unos pocos metros, ni con pértigas ni con el motor empujando. La única solución que queda en ese momento es la de la fuerza de la naturaleza y la de Dios, porque la nuestra llegó hasta ahí.
Fue un proceso de aprendizaje muy rápido y bonito.
Los hielos en la mar, en este caso actuando de una manera muy curiosa, funcionan como un ser vivo y organizado. Toda la masa, aunque no lo percibas, se mueve junta y, con los cambios de marea, temperatura y corriente, se contrae, quedando atrapado, y se expande, abriendo huecos, liberándote.
El tema es saber o tener la suerte de elegir el momento en el que debes dejar de luchar (ese es más fácil) cuando ya no puedes más… y aquel en el que debes volver a luchar para dejar de estar atrapado en el hielo (como la película).
Fue una experiencia fantástica que he compartido con la tripulación del barco y con todos vosotros en directo por YouTube y el canal de Telegram.
Desde hace ya unas 10 horas, navegamos libremente por el mar de Beaufort, esquivando hielos con una proporción de 3/10 que antes nos asustaba y ahora navegamos atentos pero tranquilos.
Quiero volver a resaltar el temple y buen hacer de toda la tripulación. Nos hemos convertido en un gran equipo. Imagino que no es fácil para ellos quedarse atrapados en el hielo sin saber cómo se van a desarrollar las horas o días venideros. Esto lo hemos hablado Paula y yo, y nos gustaría resaltar su actitud, temple y buen hacer, porque algún susto y golpe hemos tenido.
Os paso la posición. Si venís, traed pan, que con el lío de ayer no tuve tiempo y hoy estoy un poco cansado.
70.03,36 N
135.48,14 O
Rumbo 99
Velocidad 5,5 nudillos (vamos a motor, pero hemos tenido muchas horas a vela muy agradables)
Velas Perkins
Temperatura: 7 grados
Cielo cubierto
Estado de la tripulación: muy bueno, también cansados (nos sentimos liberados), ¿por qué será…?
Estado de los capitanes: muy bueno y orgullosos de nosotros y de la tripulación.
Estado de la mar: rizada.
Viento: 9 nudos de proa (se esperan rachas de 30). Para mañana, quizás nos pille ya fondeados en Tuktoyaktuk.
Alegría marineros !!
Qué sueño tan maravilloso que estamos cumpliendo. Hay veces que cierro los ojos, pienso y sonrío…
Gracias a todos y a la vida por darnos esta oportunidad.
P.D.: No olvidéis que hacia el 23 de septiembre navegaremos de Nuuk (Groenlandia) hasta el sur, conociendo y descubriendo sus famosos fiordos.
Las oportunidades están para agarrarlas, no para dejarlas pasar. Eso marca la diferencia…


Un comentario
Buscar entender La Naturaleza es siempre un camino más adecuado… es un camino que nos pedirá paciencia y voluntad… pero dará frutos. Enhorabuena para esa tripulación cojonuda… Abrazos desde Coinco – Chile.