Alegría Marineros!!!
Estamos a 25 de febrero — ya sabéis de qué año y quién es el dueño de todo.
Decidle al Dueño que todo muy bien, que nos regaló un día fabuloso… pero (por poner alguna pega y con todo el respeto) nos está costando separarnos del continente africano. El barco no termina de correr. Estamos peleando con las corrientes, pequeños chubascos, y no terminamos de remontar.
Estamos en latitud 39° Sur y pico, longitud 24° Este, ya en el océano Índico.
Un ejemplo:
Tenemos 16 nudos de viento aparente,
ángulo respecto a la proa de 80°,
Génova completo,
Mayor con un rizo,
y navegamos entre 4,5 y 6 nudos.
Vamos como si estuviéramos enganchados a algo o arrastrando algo… Seguro que es la corriente, pero tampoco veo el agua correr. Será cuestión de tiempo… ya, ya… pero correr un poco más siempre anima.
Son las 01:30 h UTC. Estamos de guardia Miguel y un servidor. Acabo de poner el barco a correr aunque sea un poco… y aquí ando escribiéndoos.
Debe ser nuestro cuarto o quinto día de la navegación. De momento está siendo muy cómoda. La tripulación se está adaptando bien. Quizás a Adrián le está costando un poco dejar atrás el mareo. Hoy estuvo llevando la rueda y lo hace muy bien; le ayuda a salir del mareo (luego, cuando venga, le pongo a timonear otra vez).
Tenemos una temperatura muy agradable. El agua está a 24 grados.
Estamos a las puertas de empezar a pillar el tren de borrascas que nos lleve a circunnavegar la Antártida. Nuestra primera mini etapa es llegar a las Islas Kerguelen, unas islitas que están a unos 10 días, a 2.090 millas.
Poco a poco vamos haciendo algo más de sur, pero de a poco. Esto es como incorporarse a una autovía. Ahora mismo estamos haciendo rumbo 140°.
Los trabajos en el barco van remitiendo poco a poco. Yo incluso tengo algo de tiempo para timonear y pensar en la navegación. Hoy protegí el cableado de las controladoras de los pilotos.
Paula y Víctor han estado luchando con una pequeña fuga de diésel de un depósito.
Ayer encontré una derivación en la alimentación del cargador de baterías.
Cuando el barco llegue a España va a estar en perfecto estado.
Ya entiendo ese dicho de que el mejor barco para comprar es el que viene de dar la vuelta al mundo… je, je.
Aquí la vida empieza a tomar orden y se nos ve bastante cómodos. Parece que sois vosotros los que estáis un poco locos con el montón de asuntos que tenéis en el mundo.
Bueno… ahora vamos a algo más de 7… incluso 8… incluso 9 nudos.
Voy a tener que rizar…
Alegría Marineros!!!
Qué bonito tener este sueño juntos.
