¡Alegría Marineros!
Estamos a 31 de julio de 2026 y seguimos en Nome (Alaska).
El hielo continúa cerrando el mar de Beaufort durante unas 120 millas. A partir de ahí, la zona del Paso del Noroeste está bastante abierta hasta su salida hacia Groenlandia.
Mientras tanto, aquí seguimos… en Nome.
Yo, sinceramente, estoy muy aburrido. No paro de comer galletas y de hacer el vago. Creo que hoy incluso me he puesto un poco insoportable. Tanto, que me mandaron de excursión para que dejara de dar guerra.
La aventura duró exactamente diez minutos.
Nada más salir, una rueda del magnífico Ford Explorer se desinfló por completo. Las cuatro ruedas estaban llenas de grietas y en muy mal estado. No quisieron cambiarnos el coche, así que… vuelta al barco y a seguir esperando.
Hemos decidido permanecer una semana más por esta zona para darle tiempo al hielo a retirarse.
La verdad es que resulta apasionante aprender cómo se estudia la evolución del hielo. Tengo que reconocer que utilizan una lógica extraordinaria y unos datos muy completos para hacer sus previsiones.
Yo voy aprendiendo sobre la marcha.
Paula, en cambio, está haciendo prácticamente una cátedra sobre el tema. Incluso se levanta todos los días antes de las seis de la mañana para escuchar el informe diario que publican las autoridades canadienses.
Analizan muchos factores:
* La extensión y localización del hielo.
* La edad del hielo: antiguo, joven o de primer año.
* La temperatura del agua en las distintas zonas.
* La comparación con años anteriores para estimar cuándo comenzará la apertura.
Y a toda esa información todavía hay que añadir algo muy importante: nuestras propias decisiones y la meteorología que tengamos en el momento de lanzarnos a la aventura.
A mí, personalmente, todo esto me parece magnífico. Estoy deseando salir a luchar con el hielo.
Menos mal que aún me queda un poco de sentido común… y, sobre todo, que está Paula. Vamos a apoyarnos en los datos que nos ofrece este maravilloso momento tecnológico que estamos viviendo.
Según los datos y estadísticas que seguimos, creemos que a mediados de agosto podremos superar la parte occidental, que es la que permanece cerrada. Después llegarán los siguientes desafíos hasta completar la travesía y salir del Paso del Noroeste rumbo a Groenlandia.
Todavía nos esperan unas 3.000 millas.
Por mi parte, estoy deseando abandonar el puerto. Aunque solo sea para fondear en una bahía muy protegida, unas 90 millas al norte, justo antes de la entrada al Paso del Noroeste, y esperar allí el momento adecuado para dar el salto.
Hoy no puedo pasaros la posición. Estoy tirado en la cama… y creo que me he quedado atrapado en ella.
Así que os confirmo únicamente que seguimos en el puerto de Nome, abarloados en tercera fila, esperando pacientemente a que el calentamiento del mar haga su trabajo.
Ni siquiera me he planteado la posibilidad de no poder pasar.
Pero esa historia… os la contaré otro día.
¡Alegría Marineros!
Que mi aburrimiento y mi descanso no sean también los vuestros!!!

